Introducción
Una opción es un título que da derecho a su poseedor a comprar o vender una acción a un precio concreto en una fecha determinada.
El precio de una opción se denomina prima.
Hay dos tipos de opciones: opciones de compra y opciones de venta.
Las opciones de compra (también llamadas “call”) dan derecho a su poseedor a comprar la acción al precio que establece la opción en la fecha determinada. El vendedor de la opción estará obligado a vender la acción si el poseedor de la opción elige ejercitar su derecho a comprar. Esto sucederá, en general, si el precio de la acción cuando vence la opción es mayor que el precio indicado en la opción. El poseedor de la opción podrá por tanto comprar la acción a un precio más barato que el de mercado pudiendo luego vender la acción y ganando la diferencia.
Las opciones de venta (también denominadas “put”) dan derecho a su poseedor a vender la acción a un precio determinado en una fecha concreta. El que ha vendido la opción estará obligado a comprar la acción en dicha fecha si el poseedor de la opción decide ejercitar su derecho.
Hay que destacar que la opción otorga un derecho y no una obligación y que por lo tanto su poseedor podrá siempre elegir si ejercitar la ejecución de la opción o no.
¿Para qué sirven las opciones?
Como cobertura. Permiten elegir el nivel de riesgo en la operación. Por ejemplo, imaginemos que las Telefonicas están ahora a 20€ pero creemos que van a subir a 25€ en un mes. Podriamos comprar unas CALL a un precio X con un precio de vencimiento de 22€. El precio de las CALL será menor que comprar las acciones propiamente a los 20€ actuales. Si llega la fecha y las acciones valen los 25€ que nosotros creiamos o incluso más podemos ejercitar nuestro derecho de compra. Comprar las acciones a 22€ y si lo deseamos venderlas al precio actual o mantenerlas. Si las Telefonicas se hubieran puesto a bajar en ese momento podriamos simplemente no ejercitar nuestro derecho a comprar y habriamos perdido lo que nos hubieran costado las opciones, la prima. Eso independientemente de cuanto hubieran bajado las acciones. Habriamos limitado nuestro riesgo al precio de la prima. Sin embargo, si hubieran subido además del precio de las acciones habriamos pagado el precio de la prima por lo que nos hubieran costado más que comprarlas a 22€ (o incluso a 20€) previamente.
Por tanto, se compran opciones CALL cuando pensamos que la acción va a subir y PUT cuando pensamos que va a bajar.

Post a Comment